Los pelos de gallina




Como dijo aquel, se me pone la piel de punta y los pelos de gallina. A Pepe lo conocí hace muchos años, antes incluso que a Germán, con quien compartí cuatro años de trabajo y magisterio. Por ambos, y por todos los demás, me alegro.

El amanacer me sorprenderá




Veintisiete años después de escucharla por primera vez, no podía perdérmela en Riazor. ¡Allá vamos!