Como diría el clásico...¡Qué me aspen si entiendo algo!
Voto no y digo sí.
(En algo sí tiene razón el alcalde: es una situación que los ciudadanos no llegamos a comprender y, francamente, creo que esta vez también llevamos razón).

Vaya por delante que esta entrada está patrocinada por Abadía da Cova, el licor café más peleón que conozco, lo cual me exime de cualquier responsabilidad.
Hala, ya os podéis ir a la cama, que hasta mañana aquí no se cuece nada.
Vosotros no lo sabéis, pero todos vivimos pendientes del mazo de la foto. Ya sé que parece un vulgar mazo de filete, pero ese artilugio es el que convertirá a la Torre de Hércules en Patrimonio de la Humanidad.
A las ocho de la mañana conocí a mis compis de mesa: un veterano autónomo con las gafas clavadas en la napia y un chavalote al que precedían unas ojeras como huevos fritos. A los suplentes los mandamos a esparragar.
En aquel entonces no sabía de qué se reía. Ahora lo he descubierto:
Luis Neira Río (Ortigueira, 1919). Impresor, cartero y periodista (en activo). Con 11 años comenzó a trabajar en una imprenta aprendiendo el oficio de cajista, componiendo los textos del periódico semanal "El Heraldo de Vivero" y como repartidor de prensa. En 1943 aprueba las oposiciones de correos, trabajo que simultanea con el oficio de cajista tipógrafo. En 1947 consigue el traslado a Vivero y compra un pequeño taller de imprenta, que ha llegado a confeccionar dos periódicos semanales: "La Voz de Ortigueira" y "El Heraldo de Vivero" del que es administrador-propietario y redactor jefe. También ha trabajado como corresponsal informativo y editor de un periódico deportivo.Con 61 años obtiene el graduado escolar y con 88 recibe el carné de "xornalista" del Colegio Profesional de Xornalistas de Galicia.
Hoy ha recibido la Medalla de Oro al Mérito al Trabajo.

O al menos a mí me lo pareció. Ayer salí de la oficina, tras un buen día de trabajo, de una muy buena semana. Me estaba esperando ahí. Me golpeó de frente, en toda la nariz.