Ella es la Navidad

Escúchame, amigo:

El día ha sido más duro de lo previsto, es tarde, estoy cansado y mañana madrugo. Pero esta noche necesito que me leas con atención. Tengo una historia urgente que contarte.

Éramos jóvenes y recién casados. Volvíamos a casa tras tomar un par de copas. Hacía frío. Como hoy. O más. En la puerta de la iglesia que hay delante de nuestra casa algo se movió. Un hombre más cerca de los sesenta que de los cincuenta yacía encogido, mascullando algo, probablemente quejándose. No sé. Ella se paró un instante. Me miró y no dijo nada. Al rato volvió a bajar, con una manta, un bocadillo, un par de latas y -si no me falla la memoria- hasta algunas monedas. No nos sobraba nada.

Ya nos habíamos casado, pero fue esa noche cuando me enamoré de ella. Me hizo llorar de pura sensibilidad.

Ahora tenemos dos hijas. Dos bendiciones. Lo que veis en la foto es lo que cada una va a llevar mañana a la 'Operación Kilo'. Es un pedazo de Navidad para quienes no hay Navidad.

Porque, escúchame amigo, serán más listas o menos; más guapas o menos; más simpáticas o menos... Pero son hijas de ella. Y eso las marca. Tienen un corazón que no les cabe dentro y están aprendiendo a ver la vida por el catalejo de la Justicia. Tienen una madre. Una pedazo de madre. La tienen a ella.

Así que, amigo, si un día te cruzas conmigo, estalla de envidia, porque mientras escribo ésto, ella duerme sobre mi costado.

Y, amigo, si te cruzas con ella, déjala que pase. Y luego, besa el suelo que ha pisado. Podrás decirle a los tuyos que has besado la huella de un ángel.

Era urgente contártelo. Tanta emoción no me cabía dentro.

Hasta mañana, amigo.

Pornografía infantil NO


Ya es 20 de noviembre y hoy miles de blogs y webs de todo el mundo gritamos contra la pornografía infantil escribiendo posts como este. Si has llegado hasta aquí buscando angels, lolitas, boylovers, preteens, girllovers, childlovers, pedoboys, boyboys, fetishboys o feet boys, vete directamente a la mierda. Por depravado sexual e indeseable. Te escondes en tu anonimato y tu vida aparentemente normal, pero sabes que algo gordo falla. Si buscas morbo o imágenes de menores desnudos en la Red y te da placer hacerlo, que sepas que eres un enfermo mental. Con tus aberraciones estás haciendo sufrir a los más pequeños, estás pisoteando pequeños corazones rotos a los que ni siquiera dejas tener la felicidad de la infancia. Eres basura y como tal vete ya de aquí. Ojalá en tu siguiente búsqueda te encuentres con otro de los miles y miles de blogs y webs que hoy y siempre vamos a gritar contra la pornografía infantil, la pedofilia y la pederastia. Unas lacras que, en mi opinión, son las mayores aberraciones que puede cometer un ser ¿humano?

Tal cual lo dice Nacho lo suscribo yo. No se me ocurre mejor manera de expresarlo.

Malo será, hermano


Nunca pensé que un anuncio de un supermercado me emocionase de esta forma.
Me vais a perdonar que se lo dedique a Sergio, un madrileño que sigue peleando por vivir como un galego.

Las cuatro campanas

Anduve por Laxe. Me llamó mucho la atención la iglesia de La Atalaia, edificada sobre un acantilado, de espaldas al mar, pero con su torre y su campanario en una esquina posterior. "Claro, tú -explica un paisano- para que las campanas suenen cara al mar, no hacia la montaña". Claro, joder. Lo que técnicamente se llama 'campanario descolocado'.

Pero falta algo. El campanario tiene sitio para seis campanas, pero sólo hay dos. Las otras cuatro, cuentan, fueron fundidas y convertidas en cañones para defender el pueblo, tanto de los piratas británicos como de los soldados 'napoleonos'.

En tiempos de paz, las dos campanas supervivientes servían para avisar a los marineros cuando se avistaba un banco de ballenas. Al toque de badajo, los rudos pescadores embarcaban hacia la dura lucha contra los cetáceos.

Y digo yo... ¿a estas alturas a nadie se le ha ocurrido restaurar las cuatro campanas que faltan?

Por lo demás, lugar perfecto para hacer senderismo, para playear en verano y para fundirse la visa comiendo como un señor. Recomiendo 'Casa do Arco'. Eso sí, no me vengáis protestando por la factura.

Carne de diván


Como diría el clásico...
¡Qué me aspen si entiendo algo!
Voto no y digo sí.
(En algo sí tiene razón el alcalde: es una situación que los ciudadanos no llegamos a comprender y, francamente, creo que esta vez también llevamos razón).

La última de Leslie Howard



Titajú sabe de sobra quien era Leslie Howard: el actor que encarnó a Ashley Wilkes en 'Lo que el viento se llevó', el 'tío moñas' del que se enamora Escarlata O’Hara y que, en vez de beneficiarse a la prota, va y se casa con su prima Melania.

No fue el mejor papel de Howard. Ni este, ni otros como el de Sir Percy Blakeney en 'La Pimpinela Escarlata', o el del profesor Higgins en 'Pygmalion'.

El papel de su vida fue su vida.

Y su muerte.


Leslie Howard murió el 1 de junio de 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, al caer abatido por un escuadrón de la Luftwaffe el avión en el que viajaba con otras 16 personas. Por más que la historia nos haya contado que España no participó en el lío que se montó para acabar con ese chiflado llamado Hitler, el 'Ibis', el DC·3 en que volaba el actor británico fue torpedeado frente a los acantilados de San Andrés de Teixido. Desde este verano, a un kilómetro del santuario, luce una placa recordando el suceso. Ved la foto.

Pero... ¿qué hacía Howard, actor de refinado prestigio en Gran Bretaña y EEUU, a bordo de un avión militar en plena guerra?

Según cuenta José Rey-Ximena en su libro 'El vuelo de Ibis', Leslie Howard se había convertido en un espía al servicio de Su Majestad. El flemático galán se había zumbado durante el rodaje de 'Prohibido' (1931) a Conchita Montenegro, la primera española que triunfó en Hollywood. La artista donostiarra, conocida como la Greta Garbo de aquí, estaba emparentada con altos dirigentes de Falange. Dicen incluso las lenguas viperinas que la Montenegro -con la venia de Carmen Polo- le hacía tilín a Franco.

La Inteligencia Británica, haciendo honor a su nombre, sabía todo esto y le encomendó a Howard que viniese a convencer al caudillo ferrolano de que no se metiese en jaleos bélicos, y menos si era para apoyar a Hitler. Vamos que Churchill le dijo al actor: "Ves (sic) a junto Franco y dile que no nos toque los huevos".

Los alemanes, que eran bastante hijos de puta, pero no tontos del todo, le pasaron la factura a Leslie Howard, cuyo cuerpo jamás fue encontrado tras ser engullido por las aguas de la ría de Cedeira-Ortigueira.

Yo estuve allí este fin de semana y me acordé de vosotros.

Cuarenta y un años y un día


Radio Oceano - Como o vento








Sintes como o lamento
do tempo pode chegar
como unha lanza no vento
como o vento avanzar.

Erguémonos en silencio
cando nos chama o mar
sair das ruinas dun tempo
ou polo menos tentar!

¡Muy bien, campeón!



Y no os creáis. Lo curioso del caso es que esta vez lo han pillado. Normalmente los jefes de Prensa hacen estas cosas en rincones apartados, en despachos bien protegidos o en silencio, sin amenazas.

Bueno, vale. Seamos justos. Hay excepciones. Pocas. Pero haylas.

Si puedo, moriré sin haber sido jefe de Prensa de nadie. Trabajaré para poder.

Gracias, abuelo

Vaya por delante que esta entrada está patrocinada por Abadía da Cova, el licor café más peleón que conozco, lo cual me exime de cualquier responsabilidad.

Os aviso también de que se me antoja larga, así que si no queréis rollo, a otra cosa.

Lo estoy pasando mal. Llevo diez días en el paro, una semana sin fumar, y cinco días inmerso en la más grave crisis conyugal que recuerdan mis 16 años de matrimonio. Todo junto.

Y esta noche ha sido una de las más felices de mi vida. Ya veis. No hay mal... A ver si me hago entender. Como tengo tiempo de sobra, me he pasado la tarde buscando unas gafas de sol y unos zapatos. Ambos los necesito. Las gafas de sol me las cargué en la mudanza. Los zapatos... Soy muy raro para los zapatos. También para los zapatos.

Al final, ni zapatos, ni gafas. Me he comprado un kilo de navajas, una botella del mejor albariño que he encontrado y he montado la fiesta en casa. Mi casa, en verano, no es mi casa. Es la casa de los abuelos. Allí nos trasladamos todos en busca de un poco de paz estival. La familia se estira y en un instante de cuatro pasamos a ser siete.

Yo admiro al abuelo Garrido. Nunca se lo he dicho y no creo que tenga huevos a decírselo jamás. Pero lo admiro. Me lleva veintitantos años de ventaja. Ha sufrido como un perro toda su vida. Sé cosas de él que muy pocos soportarían. ¿Sabéis? Fue barrendero. Después de comerse toda la mierda del mundo en Suiza, logró ser barrendero. Y lo dejó tras encontrarse un día a un bebé muerto en una basura. Lo dejó para ser sepulturero. Sí, amigos. Soy el yerno del sepulturero. Lo digo con todo el orgullo que me cabe en el pecho.

Ayer, después de la cena, el abuelo Garrido se sentó ante la tele. Sospecho que no le estaba haciendo ni puto caso a una serie americana que ponían. Estaba absorto en sus cosas. Protestando porque sus nietas tenían la música muy alta. Protestaba, sí; pero sin mucha insistencia. Las nietas estaban dedicándole su gala. A Sara la escoba ya se le queda un poco pequeña como micrófono. A Lucía el recogedor le da la medida exacta. En un momento dado, ambas dejaron su 'play-back' para abalanzarse sobre el abuelo Garrido y espetarle en la cara sendos besos. Eso es lo que quiero ser yo de mayor. Justo eso.

Me importa una mierda estar en el paro. No debería decirlo, pero ésto va a cambiar más rápido de lo que pensaba. Me importa una mierda que mi contraria no me hable. Yo la perdonaré, y ella a mí. Y ambos, a la persona que más ha sufrido con todo esto. Sin culpa. Dejaré de dejar de fumar. Seguro.

Pero dentro de veintimuchos años, si el destino lo quiere, estaré al fin jubilado. Tendré, quizá, un par de nietas que tras una cena cualquiera se me acercarán por sorpresa y me plantarán sendos besos. Y con eso me bastará para hacer como que miro la tele mientras, en realidad, se me cae una lágrima de emoción.

Sé que por eso que vendrá, todo ésto vale le pena. Lo sé.

Así lo vi, así os lo cuento



¡Vale, joder! Ya sé que quedé en que os lo contaría 'ipso facto' y ya han pasado cinco días. Sus aguantais, por fiaros de un túzaro como yo. Para que no me protestéis, una novedad. Un vídeo, nada menos. Ahora que la prensa escrita me ha mandado a freir puñetas, hay que probar de todo, que nunca se sabe.

Fue la ost... La leche. Emocionante, agotador, surrealista... La noche acabó con una cena en una terraza elevada a un quinto piso, a la sombra de las luces de La Giralda, aunque yo no la cambio por la de la noche anterior, en un patio de Triana.

¿Sabéis? Esto de estar 'fuera' te permite enterarte de muchas cosas. Cabrones, estáis seguros de que no las voy a publicar. No tengo donde. O eso os creéis.

Cuidaos.

Ta mañana

Hala, ya os podéis ir a la cama, que hasta mañana aquí no se cuece nada.

La cosa va a ser así. A las 10.00 comienza la juerga con una candidatura alemana; luego va una belga y a continuación, nosotros. Se calcula que hacia las 12.00 habrá que empezar a comerse las uñas. Así que 'sus' levantáis, 'sus' tomáis el colacao, y a María Pita de cabeza.

Que además me ha dicho un infiltrado que si os quedáis en cama, el Rocha os va a largar una traca que os vais a cagar del susto.

Yo me voy a quemar Sevilla, a ver si aceptan la cartilla del paro.

Dormid o pecad. Mañana más.

Actualizo: Parece que además de Alemania y Bélgica se nos ha colado algún país más. Pero da igual. A las 12.00 en Maria Pita... O antes, no vaya a ser.

Nervios a mazo

Vosotros no lo sabéis, pero todos vivimos pendientes del mazo de la foto. Ya sé que parece un vulgar mazo de filete, pero ese artilugio es el que convertirá a la Torre de Hércules en Patrimonio de la Humanidad.

Sí, amigos. Estoy en Sevilla, esperando para saltar, abrazarme a todos los políticos aquí presentes y beberme todo lo que se me ponga a menos de tres metros.

No debería estar aquí, pero a alguien le he dado lástima. Por lo demás, y antes de que me preguntéis, no tengo ni puta idea de si la fumata va a ser dentro de diez minutos, mañana o después de que llegue el AVE a San Cristóbal.

Y menos si va a ser para bien o para mal. Para que os hagáis una idea: La cosa son unos mil fulanos de todo el mundo reunidos en una sala a la que no podemos ni asomar la nariz. Al parecer, si cuando se presente la candidatura nadie abre el pico, Patrimonio por aclamacion.

Pero si al propio de Burkina Fasso, valga el ejemplo, se le ocurre preguntar por qué la Torre es cuadrada, ya la hemos liado. Entonces se arrancarán a discutir y habrá que votar.

No sufráis. Va a ser que sí.

Yo os voy contando.

Especial elecciones

A las ocho de la mañana conocí a mis compis de mesa: un veterano autónomo con las gafas clavadas en la napia y un chavalote al que precedían unas ojeras como huevos fritos. A los suplentes los mandamos a esparragar.


Botín:
Lo veis en la foto. Una carpeta pelo cutre. Una regla, un rotu fosforito que quedó hecho polvo, un lápiz, un boli, un sacapuntas y sesenta y un euracos con veinte céntimos.

Análisis de los resultados:
Estábamos convocados en mi mesa 493 ciudadanos. Votaron 215, cinco de ellos por correo. El gran ganador de la jornada en mi mesa y en el mundo mundial fue el Merroncauncojón.
De la minoría que votamos (y yo lo hice porque me daba palo abstenerme con toda la troupe mirándome al jeto), el PSOE se llevó 101 votos, el PP 84, el BNG 16, Izquierda Unida 4, UPD 2, los Antitaurinos 2, el PCPE 1 y Los Verdes otro.
Hubo dos sobres vacíos (voto en blanco o transparente), y dos votos nulos: uno que metió la del PP acompañado de un folio doblado en el que pretendía contarnos su vida y otro que tuvo el cuajo de colarnos un sobre de las municipales con la papeleta de Negreira.

Estudio sociológico:
Nadie se estrenaba. Lo más parecido era Carolina, que cumplió los 18 poco antes de las autonómicas. No votó. Jesusa, que cumplirá 99 años el viernes que viene no votó. Jorge Óscar, que cumplió ayer 28 no votó. Había tres pares de gemelos. Un par votó y los otros dos, no. Había un tipo que se apellidaba No. Sí, votó. Había un fulano con mi fecha de nacimiento. Era yo. Tardé en darme cuenta, no os creais.

Trucos para no aburrirte si te toca:
Fíjate bien en los caretos de los deníes. Te descojonas de como cambia la gente. Apoderáte del censo. Al lado del nombre está la fecha de nacimiento. Analiza con detalle como se deteriora el personal. Siempre hay alguien cabreado en las inmediaciones. Recréate en su propia mala ostia.

El vocal y su entorno:
De los 493 tipos que había censados en mi mesa, conocía a tres. Uno era yo mismo. No cuenta. Otra era mi contraria. No está la tía para andar botando. Ni votando. El otro no votó. Teniendo en cuenta que son todos vecinos de mi calle y adyacentes, podréis comprender sin dificultad por qué en la puta vida haré un blog vecinal. Si me hubiese tocado una mesa en Majadahonda me hubiese dado igual.

Resumiendo y lavándome los dientes para ir pa cama:
Señora Democracia, la próxima vez designe miembros de mi mesa electoral a su señora madre, a la madre de su señora madre y a la bigotuda que asistió al parto.

Miembro tocado


En aquel entonces no sabía de qué se reía. Ahora lo he descubierto:
Me toca ser miembro de una mesa electoral.

Que no es lo mismo que:
Ser de una mesa electoral me toca el miembro.

Bueno, sí. Es lo mismo.

El autor de este humilde blog quiere agradecer a Isabel García Vila, a Henrique Tello y a Obdulia Taboadela por haber manoseado justo mis bolas. A Javier Losada, por presidir el sorteo. A Franco, por haberse muerto. A Arias Navarro, por sus orejas. A los Padres de la Patria... y a la madre que los parió. A Tejero, por idiota. Al Rey, por echarle huevos. Al que inventó Europa. Y en general, a todos lo que han hecho posible que el próximo día 7 me tenga que pasar doce horas, doce, mirando a la urna en aras de la Democracia.

Ahí falaches, meu

Manda chover na Habana, o ben que se explica este cando quer.

O que ten mérito e dar pé para que estoutro, por unha vez, sí que fale claro.

Deus os cría, e a poltrona os xunta.