El Bocas

Todos los que pasan por una vida dejan su huella. Algunas imborrables. Otras se las lleva la primera brisa. Me acaban de dejar encima de la mesa esta postal con mensaje. Yo lo había bautizado como 'El Bocas' cuando habitaba en otra mesa.

"Tú mismo debes ser el cambio que desees ver en este mundo".

Bienvenido, Bocas. Te vas a quedar ahí, mirándome. Esta huella no la quiero borrar, por más que el pisotón me haya dolido. Mucho.

Un coruñés en Palestina


En los últimos dos meses he estado a caballo entre Madrid y Coruña. Allá, en la capital, me gusta encontrame con la embajada gallega: María, Marta, Iago, Nacho...

La última vez que estuve con Carretero me dijo que se iba a Palestina. Que lo habían ofrecido en la Redacción y que nadie quería pasarse la Navidad donde se supone que comenzó todo. Él sí.

Nacho tiene un par de huevos. Eso es innegable. Allá se fue. Y allá le reventó todo delante de sus narices.

Ahora, de vuelta a casa, nos está contando su experiencia. A mí me está sirviendo para dos cosas:
  1. Entender algo de un follón que hasta ahora me parecía de otro mundo.
  2. Darme cuenta de que las personas que me rodean son grandes. Muy grandes.
No os lo perdáis. Vale la pena.
(La foto también es suya, de su galería)

Crisis

Sí, amigos. En un arranque de originalidad he decidido que estoy en crisis. He dicho crisis, no pereza. Bueno, el caso es que no me apetece una mierda escribir, ni siquiera aquí. Así que hasta más ver.

¡Berberechos del mundo, uníos!

Lucía se asomó a la encimera. Un cuenco de berberechos a remojo llamó su atención. Uno de ellos, ofendido en su intimidad, le lanzó un chorretón de agua.
- Mamá, ¿por qué me ha escupido?
- Es que aún están vivos.

Lucía rompió a llorar. "Los vais a matar. No quiero que los matéis. Yo soy amiga de todos los animales del mundo. No quiero, no quiero. Buaaaaa...".

Me temo que Lucía, a pesar de sus cuatro años y medio, ha decidido solidarizarse y no probar el arroz. Es posible que nunca más quiera volver a comer berberechos. Hasta me ha hecho sentir mal.

No hay derecho... a matar a un berberecho debajo de ningún techo.

Del Pirulo al Frigo Dedo

Estoy realmente abrumado por la marea de solidaridad que la mortadela con aceitunas de La Piara y yo hemos recibido en las últimas horas. Compañeros de oficina que me confiensan en voz baja: "Yo fui charcutero". Amigos que me dan palmadas en el hombro. Gentes anónimas que me paran por la calle y me espetan: "Cerdo de los huevos, ¿cómo te podías comer esa basura?"...

Pero da que pensar. Llevo unos días nostálgico recordando sabores perdidos. Y casi como una señal del más allá me tropiezo con el mausoleo de los helados.

Saboreadlo.
(Vía Pixfans)

Actualizando: En Microsiervos hasta puedes votar por tu favorito.

¿Por qué a mí?

Hoy es sin duda uno de los peores días de mi vida. Me cuentan que han retirado la mortadela de aceitunas de La Piara. Justo la única que me gustaba. Me encantaba.

¡Cuántas tardes de verano me he pillado mis 100 gramos, mi bollito de pan y me he largado a cualquier parque o paseo marítimo con un libro bajo el brazo! Ya nada volverá a ser lo mismo sin la vieja Lyon con aceitunas.

Sí, mi querida navaja suiza. Nos hemos quedado huérfanos de mortadela.

Descanse en paz.

Practicopedia... ¡Gran idea!

No os quiero engañar. Os podría decir que me he encontrado esto por casualidad, y hacer ver que me ha llamado la atención para darle un poco de publicidad. No es cierto. Es un proyecto en el que andan metidos unos cuantos buenos amigos y uno de los grandes maestros que he tenido en mi carrera.

Dicho lo dicho, hacedme caso. Pasaos por la Practicopedia. Acaba de nacer como el primer gran producto de Dixired, una empresa de comunicación que apuesta duro por la Red, como llevan meses demostrando en 233 Grados.

La Practicopedia pretende, básicamente, hacernos más fácil la vida. Se compone de cientos de consejos sobre cualquier cuestión que afecte a lo cotidiano: desde cómo se eliminan las durezas de los pies, hasta los secretos para seducir a una mujer (o a un hombre, allá cada uno). Vale... Seguro que tú tienes tu propio método.

Pero hay más. Puedes participar. Tú puedes convertirte en experto de lo tuyo. Hay recompensa. Toda la publicidad que genere el consejo que aportes será para ti.

Y ahora decidme ¿es o no es una buena idea?

Hussein, presidente

Obama... O no bama. Eso ya se verá.
El futuro es negro.
Buenos días, América.

¿Quién nos iba a decir que el próximo presidente de los USA sería Hussein? Sadam se parte la caja mientras se pudre en el infierno.

(Como decía mi suegra: "Xa colleron ó Juseiño").

Persiguiendo a Bigfoot



El sábado, muy cerca de donde hace unos días murió atropellado el penúltimo oso pardo. De un día precioso me quedan unas cuantas imágenes, un lavado de coche pendiente y un trancazo del siete.

Ella



Ella nunca ha venido por aquí.
Ella pasa de los ordenadores.
Ella me mira y sonrie.
Ella siempre está ahí.

Por eso, esta noche, cuando llegue, voy a enganchar la guitarra y se la voy a cantar.

Y que me perdone Francis Cabrel, pero necesito cantársela

¡Invítanos!




Por si os fuisteis a la cama pronto anoche. Buenafuente es el puto amo.

Mono de fútbol

Me gusta el fútbol. Todo comenzó cuando los curas nos llevaban a Lateral de Tribuna a sufrir contra la Cultural Leonesa. Eran tiempos difíciles en los que el fútbol de verdad venía en verano, cuando el Madrid de García Remón, San José, Camacho, Benito, Pirri, Ángel, Del Bosque, Stielike, Juanito, Santillana y Cunningham se plantaba en el Teresa Herrera.

Luego llegaron los tiempos de Especial de Niños. Las lágrimas ante el Tenerife. De Riazor al Chaston. A las 22.15 te echaban fuera, te metías una tapa de ensaladilla en O Mascoto y para casa.

Empecé a trabajar. El ascenso ante el Murcia me tocó vivirlo en la banda con un micrófono en la mano. Josu, Djukic, Sabin Bilbao, Albistegi, Lasarte, Aspiazu, Villa, Jose Ramon, Stoja, Fran y Gil. Tuve que contar cómo ardía Preferencia y fui el primero en meterle la alcachofa a Arsenio cuando al fin llegó el fin.

No lo debía hacer del todo mal, porque años más tarde empecé a viajar. Yo me mojé en el 95 en el Bernabéu. Aquella primera Copa es de las que no se olvidan. Alfredo, tronco, tu gol nos hizo grandes.

Yo veía partidos que nadie en Coruña veía. Cuando no había PPV y sólo un puñado de privilegiados disfrutábamos de Bebeto, de Claudio o de Rivaldo en campos como Atocha, Las Gaunas, la carretera de Sarriá o El Parque de los Príncipes. Y encima me pagaban.

¿Y ahora qué? Me gusta el fútbol. Me gusta hundirme en el sofá y ver al Barça calzándole cinco al Almería, o escuchar a los de la radio gritar hasta ocho goles en el Villarreal-Atleti.

Pero tengo envidia. Coruña estuvo este fin de semana abarrotada de asturianos. Me los imagino celebrándolo en Otur, en Casa Consuelo. 0-3. Menudo festín.

Lo malo de todo esto es que el fútbol es un deporte de fieles. Cambiamos de banco, de trabajo, de esposa, de corte de pelo, de piso, de hipoteca, de colonia... Pero nunca cambiamos de equipo.

Lo malo (o lo bueno, vete a saber) es que seguiré siendo del Depor hasta la muerte, por más que últimamente tenga mono de fútbol.

Fíate de la política



Hacia el segundo 50. ¿Nos está pegando un corte de mangas por tol morro?

Pornografía infantil NO



Me apetecía más titular el post en plan "Vete a la mierda, hijo de puta", "Me das asco" o "Te arrancaría los ojos con mis propias manos". Pero la campaña es la que es y me sumo sin condiciones. La promueve Paco Sánchez con la colaboración de Nacho de la Fuente. Y pretende meter ruido contra la pornografía infantil.

Yo no añado más. Sólo te digo: si alguna vez has tecleado en tu buscador algo como "angels", "lolitas", "preteens" o similar, abandona inmediatamente este humilde blog y no vuelvas por aquí.

Antonio y Melania

Morid de envidia, y si resucitaseis, volved a morir. ¿La veis? Es Melanie Griffith. Y el beso era para mí. (Bueno, para mí... y para los trococientos fotógrafos, cámaras y demás fauna que la teníamos en el punto de mira, desde el gallinero del teatro Colón).

La de al lado es la mamá de Antonio Banderas, al que tuve presente ayer. Me quedé con las ganas de decirle que a mí, la peli que más me ha gustado de toda su carrera es Bajarse al moro. Vale, rarito que es uno. ¿Y qué?


A veces esta peculiar forma de ganarse la vida te regala este tipo de sorpresas. No sé qué valor tienen, pero al menos te dan cosas que contar.

Hace unos años, cuando el desfile de las Fuerzas Armadas, tuve ocasión de charlar con el Rey. Fue una conversación intrascendente, pero que jamás olvidaré. Sí, es verdad. Es un tío campechano. Se acercó a nosotros con una copa de vino en una mano y una loncha de jamón en la otra. Nos contó que Froilán lo tenía machacado. Que le dolía la espalda. "Mi médico me dice que si después de los 40 no te duele algo todos los días, es que algo no funciona", me espetó.

Ahora que he llegado a los 40, sé que el galeno real tiene razón. Hoy me duele todo. Los actos de Casa Real son una paliza. Lo siento por los monárquicos, pero espero que todas Sus Majestades tarden en volver por aquí.

Por cierto. A dos centímetros de mi abierta boca pasó y se repasó Pilar Rubio. Dios que la crió. ¡Menuda hembra!

En fin. Me voy a dormir. Soñaré con sus armas de mujer. Mañana más.