Crisis

Sí, amigos. En un arranque de originalidad he decidido que estoy en crisis. He dicho crisis, no pereza. Bueno, el caso es que no me apetece una mierda escribir, ni siquiera aquí. Así que hasta más ver.

¡Berberechos del mundo, uníos!

Lucía se asomó a la encimera. Un cuenco de berberechos a remojo llamó su atención. Uno de ellos, ofendido en su intimidad, le lanzó un chorretón de agua.
- Mamá, ¿por qué me ha escupido?
- Es que aún están vivos.

Lucía rompió a llorar. "Los vais a matar. No quiero que los matéis. Yo soy amiga de todos los animales del mundo. No quiero, no quiero. Buaaaaa...".

Me temo que Lucía, a pesar de sus cuatro años y medio, ha decidido solidarizarse y no probar el arroz. Es posible que nunca más quiera volver a comer berberechos. Hasta me ha hecho sentir mal.

No hay derecho... a matar a un berberecho debajo de ningún techo.

Del Pirulo al Frigo Dedo

Estoy realmente abrumado por la marea de solidaridad que la mortadela con aceitunas de La Piara y yo hemos recibido en las últimas horas. Compañeros de oficina que me confiensan en voz baja: "Yo fui charcutero". Amigos que me dan palmadas en el hombro. Gentes anónimas que me paran por la calle y me espetan: "Cerdo de los huevos, ¿cómo te podías comer esa basura?"...

Pero da que pensar. Llevo unos días nostálgico recordando sabores perdidos. Y casi como una señal del más allá me tropiezo con el mausoleo de los helados.

Saboreadlo.
(Vía Pixfans)

Actualizando: En Microsiervos hasta puedes votar por tu favorito.

¿Por qué a mí?

Hoy es sin duda uno de los peores días de mi vida. Me cuentan que han retirado la mortadela de aceitunas de La Piara. Justo la única que me gustaba. Me encantaba.

¡Cuántas tardes de verano me he pillado mis 100 gramos, mi bollito de pan y me he largado a cualquier parque o paseo marítimo con un libro bajo el brazo! Ya nada volverá a ser lo mismo sin la vieja Lyon con aceitunas.

Sí, mi querida navaja suiza. Nos hemos quedado huérfanos de mortadela.

Descanse en paz.

Practicopedia... ¡Gran idea!

No os quiero engañar. Os podría decir que me he encontrado esto por casualidad, y hacer ver que me ha llamado la atención para darle un poco de publicidad. No es cierto. Es un proyecto en el que andan metidos unos cuantos buenos amigos y uno de los grandes maestros que he tenido en mi carrera.

Dicho lo dicho, hacedme caso. Pasaos por la Practicopedia. Acaba de nacer como el primer gran producto de Dixired, una empresa de comunicación que apuesta duro por la Red, como llevan meses demostrando en 233 Grados.

La Practicopedia pretende, básicamente, hacernos más fácil la vida. Se compone de cientos de consejos sobre cualquier cuestión que afecte a lo cotidiano: desde cómo se eliminan las durezas de los pies, hasta los secretos para seducir a una mujer (o a un hombre, allá cada uno). Vale... Seguro que tú tienes tu propio método.

Pero hay más. Puedes participar. Tú puedes convertirte en experto de lo tuyo. Hay recompensa. Toda la publicidad que genere el consejo que aportes será para ti.

Y ahora decidme ¿es o no es una buena idea?

Hussein, presidente

Obama... O no bama. Eso ya se verá.
El futuro es negro.
Buenos días, América.

¿Quién nos iba a decir que el próximo presidente de los USA sería Hussein? Sadam se parte la caja mientras se pudre en el infierno.

(Como decía mi suegra: "Xa colleron ó Juseiño").

Persiguiendo a Bigfoot



El sábado, muy cerca de donde hace unos días murió atropellado el penúltimo oso pardo. De un día precioso me quedan unas cuantas imágenes, un lavado de coche pendiente y un trancazo del siete.

Ella



Ella nunca ha venido por aquí.
Ella pasa de los ordenadores.
Ella me mira y sonrie.
Ella siempre está ahí.

Por eso, esta noche, cuando llegue, voy a enganchar la guitarra y se la voy a cantar.

Y que me perdone Francis Cabrel, pero necesito cantársela

¡Invítanos!




Por si os fuisteis a la cama pronto anoche. Buenafuente es el puto amo.

Mono de fútbol

Me gusta el fútbol. Todo comenzó cuando los curas nos llevaban a Lateral de Tribuna a sufrir contra la Cultural Leonesa. Eran tiempos difíciles en los que el fútbol de verdad venía en verano, cuando el Madrid de García Remón, San José, Camacho, Benito, Pirri, Ángel, Del Bosque, Stielike, Juanito, Santillana y Cunningham se plantaba en el Teresa Herrera.

Luego llegaron los tiempos de Especial de Niños. Las lágrimas ante el Tenerife. De Riazor al Chaston. A las 22.15 te echaban fuera, te metías una tapa de ensaladilla en O Mascoto y para casa.

Empecé a trabajar. El ascenso ante el Murcia me tocó vivirlo en la banda con un micrófono en la mano. Josu, Djukic, Sabin Bilbao, Albistegi, Lasarte, Aspiazu, Villa, Jose Ramon, Stoja, Fran y Gil. Tuve que contar cómo ardía Preferencia y fui el primero en meterle la alcachofa a Arsenio cuando al fin llegó el fin.

No lo debía hacer del todo mal, porque años más tarde empecé a viajar. Yo me mojé en el 95 en el Bernabéu. Aquella primera Copa es de las que no se olvidan. Alfredo, tronco, tu gol nos hizo grandes.

Yo veía partidos que nadie en Coruña veía. Cuando no había PPV y sólo un puñado de privilegiados disfrutábamos de Bebeto, de Claudio o de Rivaldo en campos como Atocha, Las Gaunas, la carretera de Sarriá o El Parque de los Príncipes. Y encima me pagaban.

¿Y ahora qué? Me gusta el fútbol. Me gusta hundirme en el sofá y ver al Barça calzándole cinco al Almería, o escuchar a los de la radio gritar hasta ocho goles en el Villarreal-Atleti.

Pero tengo envidia. Coruña estuvo este fin de semana abarrotada de asturianos. Me los imagino celebrándolo en Otur, en Casa Consuelo. 0-3. Menudo festín.

Lo malo de todo esto es que el fútbol es un deporte de fieles. Cambiamos de banco, de trabajo, de esposa, de corte de pelo, de piso, de hipoteca, de colonia... Pero nunca cambiamos de equipo.

Lo malo (o lo bueno, vete a saber) es que seguiré siendo del Depor hasta la muerte, por más que últimamente tenga mono de fútbol.

Fíate de la política



Hacia el segundo 50. ¿Nos está pegando un corte de mangas por tol morro?

Pornografía infantil NO



Me apetecía más titular el post en plan "Vete a la mierda, hijo de puta", "Me das asco" o "Te arrancaría los ojos con mis propias manos". Pero la campaña es la que es y me sumo sin condiciones. La promueve Paco Sánchez con la colaboración de Nacho de la Fuente. Y pretende meter ruido contra la pornografía infantil.

Yo no añado más. Sólo te digo: si alguna vez has tecleado en tu buscador algo como "angels", "lolitas", "preteens" o similar, abandona inmediatamente este humilde blog y no vuelvas por aquí.

Antonio y Melania

Morid de envidia, y si resucitaseis, volved a morir. ¿La veis? Es Melanie Griffith. Y el beso era para mí. (Bueno, para mí... y para los trococientos fotógrafos, cámaras y demás fauna que la teníamos en el punto de mira, desde el gallinero del teatro Colón).

La de al lado es la mamá de Antonio Banderas, al que tuve presente ayer. Me quedé con las ganas de decirle que a mí, la peli que más me ha gustado de toda su carrera es Bajarse al moro. Vale, rarito que es uno. ¿Y qué?


A veces esta peculiar forma de ganarse la vida te regala este tipo de sorpresas. No sé qué valor tienen, pero al menos te dan cosas que contar.

Hace unos años, cuando el desfile de las Fuerzas Armadas, tuve ocasión de charlar con el Rey. Fue una conversación intrascendente, pero que jamás olvidaré. Sí, es verdad. Es un tío campechano. Se acercó a nosotros con una copa de vino en una mano y una loncha de jamón en la otra. Nos contó que Froilán lo tenía machacado. Que le dolía la espalda. "Mi médico me dice que si después de los 40 no te duele algo todos los días, es que algo no funciona", me espetó.

Ahora que he llegado a los 40, sé que el galeno real tiene razón. Hoy me duele todo. Los actos de Casa Real son una paliza. Lo siento por los monárquicos, pero espero que todas Sus Majestades tarden en volver por aquí.

Por cierto. A dos centímetros de mi abierta boca pasó y se repasó Pilar Rubio. Dios que la crió. ¡Menuda hembra!

En fin. Me voy a dormir. Soñaré con sus armas de mujer. Mañana más.

¡Menuda cerdada, oiga!


La próxima vez que le metas el diente a un bocata de jamón, recuerda... Te puedes estar zampando a Quinín. Pincha en 'tol' morro de Quinín y pártete el corazón por la mitad.

Mis queridos insomnes...

El tocho de arriba refleja las visitas a este rincón por horas. Como veis, la mayoría os dais una vuelta por esta vuestra casa entre las diez de la mañana y las cinco de la tarde. Se ve que la banda ancha de vuestras empresas puede con todo.

Pero me ha llamado poderosamente la atención ese 0,99% que se deja caer a las cinco de la madrugada; el 0,64 de las seis, o el 0,97 de las siete.

Yo os lo agradezco, de verdad. Pero tratad de dormir un poco.

La crisis, un descojone

Antes de que pinchéis, os advierto de que dura 8:37 y de que está en inglés subtitulado. Yo me he reído un rato... Hasta que me dí cuenta de que todo lo que dicen es la puta verdad.



Por cierto, a mí me han recordado a estos otros.

Plenaco

Una vez al mes sufro el castigo. Siempre es un lunes. Siempre a las 9:30. Casi siempre, el primero del mes. Una vez al mes toca Pleno municipal.

Es la única ocasión de ver en acción a los 27 coruñeses que nos representan a los 244.361 restantes. Sí. A tí también. Te apuesto un puñado de Lacasitos a que no eres capaz de nombrar a siete. Venga. Sólo es la tercera parte. A alguno habrás votado.


Es un aburrimiento. El último duró tres horas. Propongo que los Plenos sean como la Fórmula Uno. Dos horas y se acabó. Debería estar recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Los Plenos son largos, tediosos, monótonos y predecibles. Pero por encima de todo, son vacíos. Rara vez se debate algo de lo que realmente nos preocupa a todos.

Jamás he oído en un pleno frases como: "Perdón, me he equivocado", "Tiene usted razón, señor que se sienta en el lado contrario al mío", "No opino sobre lo que se está debatiendo porque no es de mi interés"...

¿Te puedes creer que en el último Pleno nadie propuso hablar de lo mal que huele el agua?

Nunca invitéis a un vago

Soy tan vago que me da pereza hasta admitirlo.

Hace dos días que me invitaron a algo y aún no he dado las gracias. Fue al pase bloguero de Dinosaurios 3D: Gigantes de la Patagonia. Una cortesía de los Museos Científicos, de cuyo personal no se pueden decir dos palabras sin que al menos una sea un elogio.

Soy tan vago que no voy a contar nada que ya se haya contado aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí...

Espectacular.

Sólo una cosa, que seguro que la gente de Enxebre Entertainment resolverá a no mucho tardar: el sistema te obliga a tener la cabeza tiesa. Quiero decir, con la mirada totalmente horizontal. Si inclinas un poco el melón para izquierda o derecha, el 3-D deja de funcionar.

Mientras no se pueda ver la peli con la cabeza sobre el hombro del vecino/a de al lado, esto no va a triunfar.

Por supuesto, es mi completamente inútil, infundada, estúpida y frívola opinión, que no va a ningún lado.

Id, ved y juzgad.

Una más: había tanto friki que salí convencido de que el friki era yo. "Tío, ¿cómo se te ocurre ir a una blogueirada de estas sin gafas de pasta, ni camiseta con mensaje sólo-para-muy-iniciados, ni cámara de fotos?". Y sin embargo, estaba a gusto. Tanto, que si no fuese porque mi versión 2.0 se caía de sueño, me hubiese quedado un rato más.

Don Constantino

(En febrero de 2006, Tino Quián recogió el premio 'Una vida en imágenes', concedido por la Fundación Caixa Galicia y la Asociación de la Prensa. La foto, cómo no, es de César Quian)

Apenas lo conocí, pero sí he compartido buenos momentos con su hijo César. Ayer se fue Tino Quian. El caso es que a mí me enseñaron que a los maestros se les trata de usted. Por eso me sale don Constantino.

Ahora que las cámaras digitales y el Photoshop hacen el milagro de convertir a cualquier zoquete -y yo soy el ejemplo más claro- en algo parecido a un fotógrafo, me pide el alma rendir admiración a estos héroes de los 35 milímetros. Tino Quian, Alberto Martí, Pepucho Castro, Manuel Ferrol, los hermanos Mayo, Ramiro Blanco y sus hijos Manolo y Miguel, Tonecho... Y alguno más que injustamente me dejaré por el camino.

Don Constantino tuvo que ser, por fuerza, buena gente. Lo testimonia César.

Además de excelente profesional es un tipo noble, solidario y entrañable. Forma parte de una generación que se ha ganado a pulso la categoría de fotoperiodistas. Los podéis ver cualquier día en cualquier rincón de la ciudad. Son cazadores natos. Me fascina observarlos y esforzarme por aprender algo. Me gusta tratar de imitarlos, y les pido perdón por hacerlo. No doy nombres. Los tenéis cada día en cada periódico de esta ciudad.

Lo menos que puedo hacer es estar a su lado cuando lo necesitan. Por eso, César, un abrazo.

Don Constantino estará orgulloso.

Un día más

...todo lo cual me importa exactamente un carajo. Por más vueltas que le doy, os juro que no encuentro motivo para celebrar nada.

Pese a todo, que mi idiotez no merme la cortesía. Muchas gracias a...
  • Los que me habéis felicitado.
  • Los que me romperéis la cabeza en los próximos días por no haber dicho nada.
  • Sobre todo, a los que me conocéis mejor y os habéis callado o, al menos, lo habéis hecho con discreción.
  • Pero, de verdad, de todo corazón... Gracias a los que me dejáis en paz.
No hay pasteles. Como decían los clásicos, no se admite duelo.

Paul y Palau

Se han ido los dos.

De Newman no os voy a contar nada que no sepáis.

De Juan Manuel Iglesias Mato, de Palau, os podría contar muchas cosas. Pero no tengo el cuerpo para batallitas.

Hace mucho que no rezo.

A Paul le dedicaré un puñado de horas para volver a ver El golpe, Marcado por el odio, Dos hombres y un destino, El buscavidas, El castañazo...

A Palau le doy las gracias por todo. Parece poco, pero sé que hay quien no se atreverá ni a eso.

Me voy. Tengo una cita con un amigo en San Amaro.

"De lo importante, nos sobra"



Grandiosa frase que me acaba de llegar vía la chica de la foto, aunque no es suya. Es de su novio. Ni os imagináis lo que me han hecho pensar esas cinco palabras. Ni la paz que me transmite darme cuenta de que es verdad.

Me vais a perdonar la foto. Os quedáis sin ver la luz de sus ojos y el inmenso recorrido de su sonrisa. De todas formas, ya tienen dueño. Pero es una imagen de un día muy especial. Esta vida es lo que tiene. Que a veces descubres enormes personas en las cloacas y ratas en los salones de té.

Ella llegó persiguiendo algo que entonces no le sobraba. Venía dentro del cascarón. Con casi todas sus páginas aún en blanco. Me costó descubrirla. Quizá tardé demasiado.

Se fue. Y se llevó con ella lo que había venido a buscar. Es como la salud. No te das cuenta de lo que vale hasta que el tiempo y la distancia se ponen por medio.

Y ahora, a lo tonto, citando a su media mandarina, me descubre que hay que tomar distancia para ver las cosas a su justo tamaño. Y va y me lo espeta:

"Lo mismo te digo a ti. De lo importante, te sobra"

Este sí que es el sabio de Hortaleza


Soy de los que se les llena la boca cada vez que digo que me divierte mi trabajo. Es verdad. A veces más, a veces menos. El trabajo te deja, además, gente que vas conociendo por el camino. David es uno de ellos. Uno de esos con los que te sobran un par de copas y un plato de jamón al calor de una terraza de Hortaleza para abrirles la puerta de tu corazón. Con Sanz compartí, en la distancia, grandes momentos. Ahora acaba de parir. La criatura es exclusiva para adictos a los vídeojuegos, pero viendo quien ha puesto la semilla vale la pena. Sin duda.

No faltan dos frases míticas:
- ¿Estamos locos o qué?
- ¡Menuda farsa! (Siempre. Farsantes hasta el final)

Algún día coincidiremos de nuevo. No sé en qué, ni dónde, ni cuándo. Mientras, que te vaya bonito, Sapo.

Hasta los huevos


Nos tenéis hasta los huevos.

Tacataca

Lo reconozco. Soy como un cocinero que no sabe cascar un huevo. Me explico. Me gano la vida escribiendo y soy un zote para la mecanografía. Uso dos dedos... en el mejor de los casos.

Tuve un maestro que escribía con uno y medio. No es broma. Antes que 'plumilla' había sido tapicero y se había llevado la mitad del índice de la mano derecha con una cuchilla. No es que fuese ese referente al que todos admiramos y veneramos. Al contrario. Era bastante hijo de puta. Pero también de él aprendí muchas cosas.

Al tema. Por lo visto, más sabe el zorro por viejo. Me he encontrado este test de velocidad. Lo he hecho y me ha dado 262 pusalciones por minuto y sin un triste error. ¿No está mal, eh?
Estoy orgulloso de alguno de mis dedos.

¿Alguien se atreve?

Ojo. Al final te saca los resultados y hasta te permite copiarte lo de abajo en código fuente para que te tires del moco en tu blog. Pero no sé por qué, el resultado sólo sale en palabras.

38 words

En la cumbre

El oso Yogui excusó su asistencia.
Y el alcalde de Nueva York.
Y todos los concejales.
Y los directores de área.
Y el conserje.
Y el presidente de los hosteleros de Manhattan.
Y Woody Allen.
Y Frank Sinatra (obviamente).
Y Rudolph Giuliani.
Y las asociaciones de vecinos de Manhattan, Queens, Brooklyn, Bronx y Richmond.
Y el bateador suplente de los New York Yankees.
Y Pedro Navaja.
Y la Quinta Avenida.

Por lo demás, la ceremonia quedó muy apañadica. La señora prima del agente Matute no perdió la sonrisa en ningún momento.

Ojos que no ven...


En medio de la avalancha de información que provoca una tragedia de este calibre, copipego directamente de la agencia Efe:

La compañía Iberia no ofrecerá mañana a sus pasajeros ningún diario en ninguno de sus vuelos, por respeto a las víctimas del accidente de hoy en Barajas y a sus familiares, dijeron a EFE fuentes de esta compañía.

Cuando los accidentes suceden en otros países, es diferente, pero en este caso, en que el suceso acapara varias páginas, simplemente no se reparte, señaló el portavoz.

Fuentes del diario ABC explicaron a EFE que, normalmente, cuando se produce un accidente de estas características fuera de España y sólo se le dedica una página, ésta se tapa, pero en el caso de mañana han avisado a la compañía aérea de que saldrán con 15 páginas dedicadas al siniestro.


Sin ánimo de comparar, ni mucho menos, ¿nunca os habéis preguntado por qué en ciertos sitios no aparecen algunos días los periódicos gratuitos?

"Quizá ese día todos seremos tontos o ciegos" (Víctor Manuel)

Actualizo: Viendo algunas portadas, casi mejor que no los hayan repartido. Me da vergüenza que ciertos tipos lleven en su bolsillo el mismo carnet que llevo yo.

Estoy

Estoy un poco vago.
Estoy algo jodido del cuello.
Estoy pegado a la tele tragándome los JJOO.
Estoy deseando volver al curro.
Estoy esperando a que Hacienda me devuelva.
Estoy con estos pelos.
Estoy intentando afeitarme todos los días.
Estoy mayor.
Estoy leyendo 'Un mundo sin fin'.
Estoy pendiente de lavar el coche.
Estoy esperando a que salga el sol de una puta vez.

Pero estoy, no os vayáis a creer.

¡¡Vámonos!!

Diecinueve días...

Me la han reiniciado. Cada vez procesaba más lento y se colgaba más. Sus aplicaciones no respondían.
Ahora ha recuperado la mala leche que tanto me gusta, las ganas de vivir y las caricias. Le sobraba, por lo visto, un pedazo de circuito.
Mi casa, mi cama, mis perros y mi gente nos esperan. Nos queda por delante mucho por compartir...

Y quinientas noches.

Os presento a Tania

Algunos ya la conocéis, así que no os voy a contar nada que no sepáis.

A los demás os recomiendo que visitéis su blog. Lo estrenó hace poco, pero ya ha crecido mucho. Y lo que le queda.


Tania tiene un corazón que no le cabe dentro. Es capaz de cruzar media Galicia para rescatar un gato en apuros, de doblar su jornada laboral por arriba o por abajo sin que nadie se lo pida y de subir a Penamoa con taconazos y entrar hasta la cocina.

Y es capaz de irse al otro lado del mundo a ayudar.

Este año Tania ha convertido sus vacaciones en un ejercicio extremo de solidaridad. Se ha ido a Honduras. Junto al padre Patricio. A echar una mano para que las grandes injusticias de la Humanidad lo sean un poco menos.

Seguro que todos hemos pensado alguna vez en hacer algo parecido. Pero no nos hemos atrevido.

Ella sí.

Por eso es diferente. Por eso tiene ese pedazo de sonrisa dibujada. Por eso yo la admiro.

Por eso la quiero a mi lado.
En mi equipo.
Siempre.

Palabros

Todos sabemos lo que es un bombero, pero...
¿Alguien sabe qué coño viene siendo una reservación?

Estos días extraños tengo mucho tiempo para darle a la rueca del coco. He estado ordenando recuerdos. Algunos, en el cajón de los palabros.


Primero
Cuando era más joven, tenía más tiempo y otros amigos, nos gustaba perdernos en Montefurado. Allí, a base de escapar del frío, nos hicimos asiduos de la taberna del Obraites. Siempre contestaba lo mismo
- Jefe: otra ronda de cervezas.
- Obraites.
- Y dos bolsas de pipas.
- Obraites.
- Y diga que se debe.
- Obraites.
Tras las pertienentes pesquisas, dedujimos que obraites era la evolución de all right. 'Olrait', 'obraite', 'obraites'. El Obraites había emigrado a Gran Bretaña.

No tiene nada que ver, pero el Obraites tenía a una moza empleada que era, digámoslo así, un poco 'lenta'.
- Nos vas a poner tres café de pota, un chupito de JB y una copa de Varón Dandy.
- Ehhhhh... (largo recorrido visual por el estante de las botellas). No me queda Varón Dandy.
Y el Obraites, despollado al fondo de la barra.

Segundo
Algunos de aquellos amigos eran Higinio, Roberto y Ángel. Siguen siendo amigos, pero hace demasiado tiempo que no charlamos con calma. Son hermanos. Su padre regresó de Alemania con un capital, suficiente para montar un negocio, y convertirse en un tipo elegante y educado.
Quizá por eso no le hacía ni puta gracia que su esposa, la hija del 'Patronsiño', le recordase que había llegado a Muros, haciéndole la corte, procedente de Pontedeume, con una chaqueta raída y una maleta atada con una cuerda.
Ella no había perdido ni gota de su gen muradano. Hablaba como Los Pitufos, antes incluso que el padre Abraham. Pero con su aquel.
- Salgo un momento. Voy a aquelar.
- Aquélame esas tijeras, ya que estás de pie.
- Fueron a bailar, y al rato ya estaban aquelando.
No sabría deciros por qué, pero siempre la entendíamos sin esforzarnos.

Tercero
Allí donde el mundo se llama Lubre, tengo un vecino que también se fue a Inglaterra a buscarse los garbanzos. Una tarde, entre lingotazo y lingotazo, se arrancó a contarme su vida. Se hacía algo de pasta, me dijo, cuando llegaba la época de recoger lestorves. Me costó media botella de caña y un par de horas sacarle que las lestroves eran, ni más ni menos, que fresas. Strawberries. 'Estróberis', 'lestróberes', 'lestroves'. (No sé por qué lo escribo con uve).

Cuarto
Mis suegros también emigraron. A Suiza. Sacrificaron la compañía de sus hijos por fabricarles un futuro. Quizá por eso, disfrutan ahora de sus nietas como nadie. El abuelo las suele llamar Garabuchis (léase Jarabuchis). No tengo ni puta idea de qué quiere decir, ni de dónde viene, ni me importa. Me gusta, y si no fuese así, por el respeto que me produce y se merece, me callaría.

Quinto (levanta)
Nunca me he parado a preguntárselo, pero me da que Xotengo (últimamente dado en llamarse Xoteño) no ha emigrado más allá de sus idas y vueltas a Ferrol. Digo yo que Xotengo es una evolución de algo similar a ¡Eureka!, palabra que a mí me sabe a chocolate.

Concluyendo
El ascensor de la foto lo diseñó un emigrante.

Un porcierto
Me ha quedado un poco tocho. Disculpas. Esta noche tenía mucho que contar y poco sueño.

Chorrada

Me apetece compartir con vosotros una chorrada. Me llega vía 233 grados, que por ahora es un blog dedicado básicamente a advertir de que los periódicos de papel la llevan clarinete, pero que pronto será algo muy gordo y que dará mucho que hablar.

La chorrada en cuestión es una web que coge las palabras de tu blog, página o sitio de la Red y las convierte en un mosaico, ellos lo llaman 'nube de palabras', como el que ves arriba. Este es el de aquí, como salta a la vista.

Te puedes pasar un rato cambiando las fuentes, los colores, la forma, e incluso eliminando palabras. Luego lo puedes colgar en una galería pública y ver los de otros que han pasado antes por ahí.

Como veis, una auténtica chorrada de las que de vez en cuando vienen bien para desconectar del Mundo Real. Disfrutadla, que parece que quiere llover ahí fuera.

Todo bien

Todo ha salido bien.
Comienza la cuenta atrás para salir de este infierno.
Aunque tengas 30 centímetros menos, sigues siendo el pilar que sostiene mi vida.
Y lo sabes.

Radiografía de aquí


(Aquí todo está desenfocado)


* Aquí todo parece absurdo.
* Aquí todo el mundo me cae mal.
* Aquí las horas no pasan; llegan, te dan dos patadas y se quedan descargando su peso sobre tu espalda.
* Aquí está lleno de señoras bajitas, con anchas espaldas, que escogerían cualquier tortura china antes de cederte el paso en una puerta.
* Aquí se consumen todas las manzanas del mundo; eso sí, asadas.
* Aquí te la suda que llueva.
* Aquí se duerme cuesta abajo.
* Aquí hasta Gayoso es de 'pay per view'.
* Aquí hay wi-fi.
* Aquí los domingos se jode la máquina de café.
* Aquí nadie se rie.
* Aquí las conversaciones comienzan con preguntas tan ridículas como:

- "¿Soy yo, o está temblando el suelo?".
- "¿A dónde me lleva la línea azul que hay pintada en el suelo?".
- "Perdone la molestia, ¿ya han comenzado las Olimpiadas?".

* Aquí fumar es la única excusa para respirar aire fresco.
* Aquí seguimos.

No quisiera yo morirme sin tener...



Se me acumulan las ideas, el cansancio y el plomo debajo del pelo. Podría acabar de contaros el alucinante viaje a la Expo de cartón piedra. Podría rajar contra el Canalejo (o como mierda se llame ahora) hasta quedarme sin saliva. Podría divagar sobre la crisis, el Deportivo, el calor o el zorro que nos ha dejado sin huevos esta noche.

Pero paso. Hoy mismo empiezan las vacaciones y Titajú me ha recordado que tengo algo pendiente.


El nombre de este blog y los versos que lo presentan no son míos. Son de Chico Novarro y formán parte del bolero al que le copié el título.

Os propongo algo. Daos una panzada de versiones de este bolerazo y me contáis cuál os gusta más. Yo he puesto el vídeo de Vicentico, pero no quiere decir nada. O sí.

Se lo dedico especialmente a Titajú por darme un 10 que, obviamente, no me merezco; y por haberme perdonado por confundir a Vivien Leigh con Olivia de Haviland.

Como soy así de gilipollas, yo me voy de vacaciones, pero el blog no. Ya veréis como al final actualizo más, aunque sólo sea por matar el gusanillo.

Dos aclaraciones: Que el zorro me haya dejado sin huevos y que me proponga matar el gusanillo son dos expresiones que nada tienen que ver con mi modesto equipamiento genital. Lo primero es literal: esta noche un 'raposo' se ha cenado entero el gallinero familiar. Lo segundo es una frase hecha. ¡Coño, ya! ¡Qué siempre estamos pensando en lo mismo!

Currículum

Por casualidad han caído en mis manos varias revistas atrasadas. Entre ellas, el 'Interviú' del pasado 15 de junio, con una cara en portada que me sonaba.

Rascando un poco he sacado parte del currículum de María Ángeles Mas, que así se llama la rapaza.



Yo no digo nada.

Con dos cojones

(La foto es de Andy Pérez, que hace tiempo pasó a mejor vida)

Me vais a perdonar el título, pero como el blog es mío y me sale precisamente de ahí, pues eso.

Mar Barcón lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a demostrar que eso de 'echarle un par de huevos' no depende de lo que la Naturaleza te haya colocado entre las piernas. Ahora va y se inventa un barrio nuevo parido (nunca mejor dicho, y no me llameis machista) por mujeres. Habrá a quien le parezca un canto de sirena, un brindis al sol o un gesto populachero. A mí me entran ganas de empezar a usar sombrero para quitármelo en estas ocasiones.

Personalmente creo que el asunto de la igualdad estará superado cuando este tipo de cosas no sean noticia. Ni siquiera me gusta el palabro. ¿Igualdad? No, por favor. Yo quiero que las mujeres sigan siendo diferentes, en especial lo más diferentes posible al tipo del espejo. Prefiero equilibrio. Pero es mi opinión y no vamos a discutir.

Mar tiene agallas (digámoslo así). Hay muchas 'barconadas' con las que discrepo. Sin ir más lejos, esa de que los coruñeses nos acostumbraremos a no llamarle Canalejo al Canalejo igual que nos acostumbramos al euro. Mmmmmmm... Los de nuestra generación, no creo. Pero como decía Caneda, eso es 'pataca minuta'. Eirís de Abaixo ya es un símbolo. Mientras no se les ocurra empezar a distinguir entre barrios y barrias...

(Qué sí, que ya sé que os debo una explicación sobre la escapada a Zaragoza. Y esa explicación que os debo, os la voy a pagar. Pero más adelante, que me está costando un huevo llegar a la meta de las vacaciones).

Lo mejor de la Expo, Galicia

Como diría mi abuelo, los gallegos te somos así.

Te levantas a las seis de la mañana. Conquistas Lavacolla tras la ruleta rusa de la niebla de Ordes. Consumes dos horas de tu vida en lo más parecido a un Yakovlev 42 en lo que he volado en mi vida. Te asfixias de calor. Llegas a la Expo. Están los Príncipes. Te cachean hasta la rabadilla... Y lo primero que haces es irte de cabeza al pabellón de Galicia.


Y me ha sorprendido. En otras citas parecidas, tipo Fitur y estas cosas, el rincón gallego suele ser tirando a cutre, montado para que cuatro vips se pongan morados de albariño y bastante triste.


Pero esta vez alguien ha acertado. Sin demasiado gasto, o eso parece, han montado un chiringuito en el que la gente encuentra lo que más busca tras patearse todo el recinto. Un poco de paz.

Sillones para despanzurrarse, música chill, y un pantallón que lo flipas con imágenes de la 'terriña'. Dicen que está hecha con cubitos de agua de fuentes, manantiales y ríos de toda Galicia.

De la Expo ya os contaré más. Aunque hay que verla.

Cosas de Camelle

(Lo de la foto es parte de la obra de Manfred. Parte de lo que queda).

Como ya os dije, este finde he estado en Camelle.

Camelle es un rincón aparte del mundo. No digo yo que allí no preocupe Ingrid Betancourt, o la crisis que oficialmente no es crisis, pero en Camelle se habla de dos cosas: la ampliación del dique y la piscifactoría.


No es la mejor época para visitar Camelle. Desde el cementerio, que está en lo alto de la montaña, a kilómetro y medio del pueblo, hasta el último metro de paseo marítimo, está todo lleno de inmensos bloques de cemento preparados para que el espigón crezca.
Los viejos del lugar funden las tardes dirigiendo la obra. Todos coinciden en que el mar va a poner las cosas difíciles. "Cando veñan o luns non queda nada do que levan feito".

Pero hay previsiones aún más pesimistas. Casi sesi años después de que se muriera de pena, la casa de Man está absolutamente abandonada, rodeada de basura, y al capricho de los desaprensivos que se están llevando, piedra a piedra, el trabajo de toda una vida del anacoreta. Ahora no falta quien opina que el nuevo dique variará las corrientes, y el mar se acabará llevando todo el museo.

Lo de la piscifactoría tampoco es manco. Dicen que tendrá el tamaño de 32 campos de fútbol, pegada al mar. Se dedicará a la cría de rodaballo, pez cuya rima fácil les ha dado hecho el lema de la campaña de oposición. En el pueblo cuentan que hace poco hubo una boda. Los novios cometieron el error de incluir el rodaballo en su menú. 'Disque' sólo tres invitados acudieron al convite. No es fácil ser rodaballo en Camelle.

Y con todo, Camelle conserva su encanto. Su silencio sólo alterado por los cantos de los pájaros o el alboroto de los niños zambulléndose en la rampa. Allí la vida va a otro ritmo. Mucho más lento, lleno de sonrisas anónimas que anteceden a buenas gentes.

En Camelle no hay semáforos.

En un rincón de la bahía, varios marineros de día libre charlaban:
"¿Tú sabes cuál es el barco más grande del mundo? El de Valdeorras".

A Camelle siempre hay que volver.




La gente hace cosas muy raras



¿Qué dirá su hijo cuando le pregunten en el cole a qué se dedica su padre?
Lo mismo hasta mola. Habrá que probar.

Yo me piro de finde, que me lo he ganado.
Toca mariscada en Camelle. A la salud de Man.
A ver si me tropiezo con El Rubio.

Si alguien descubre la cámara oculta, que me avise.
¡Qué sí, coño! ¡Qué tiene que haber una cámara oculta en algún lado! ¡Qué esto no puede ser verdad! ¡Todos estos que me rodean son actores, lo sé!

(Foto tomada sobre la marcha. De todo se aprende en esta vida. Discúlpeme usted, señor agente)

¡Qué pasa, troncos!


Adivinanza: Cuatro troncos tomado el sol alrededor de un bote. ¿Por qué no se levantan y huyen corriendo?

Solución: Porque no pueden salir por patas.

San Juan... de la Cruz


Hay borrachos que se ponen muy gilipollas, pero los gilipollas de verdad acostumbran a ser abstemios.

(Foto: Playa del Orzán, 7:45 de la mañanita de San Juan. Aserrín, aserrán)

O Moncho

Este é un bo tipo. E mira que o trato pouco, pero se lle nota. É do Carballiño, que xa é ser algo.

Tireille a foto en Penamoa, e como non sei o seu mail, pois lla deixo aquí colgada. En branco en nejro, como lle gustan. Así que si sabedes del, decídello para que a garde.

O Moncho dalle voltas a súa cabesiña por aquí.

(Pincha dentro para vela máis grande, mona)

Gaviotas delatoras



Lo he vuelto a hacer. Me he caído de la cama a las cuatro de la madrugada para bajar a la lonja. Un veterano del Muro me ha contado una historia interesante.

Como muchos sabreis, la flota está en paro por el precio de los carburantes. Mi amigo me lanzó una pregunta: "¿Sabes por qué ayer no entró ningún camión a descargar?". "Por miedo", respondí. "Pero, ¿cómo sabían los camioneros que no había actividad en el puerto?".

Vale que usan la radio, los móviles y el boca a boca. Lo que yo no sabía es que la ausencia de gaviotas les alertaba cuando se acercaban al puerto. Si no hay gaviotas, no hay pescado. Si no hay pescado, hay peligro. Si hay peligro, mejor darse la vuelta.

Hoy sí hubo. Pescado y gaviotas. No le tienen miedo a nada y te pasan a centímetros de la cara con un descaro que asusta al, como es el caso, pardillo. Así que aquí queda mi homenaje a este animal del que ya me he ocupado en otras ocasiones.

Y lo siento por los que las odian por su afición a dejar lo que les sobra sobre los coches. Si os vale de consuelo, tendriais que ver el mío. Da asco.

Si no actualizo en unos días, es que estoy durmiendo.


Reventado


Escribo a punto de completar una jornada laboral de diecisiete horas. Y contento, fundamentalmente por dos razones:
  1. Lo hago porque me da la gana. Nadie me obliga.
  2. A pesar de todo, me gusta mi trabajo.
Diecisite horas dan para mucho. He visto amanecer. Me han ofrecido un par de docenas de sardinas, que he rechazado por motivos logísticos. Me he echado unas risas en una plaza recién estrenada. He pateado unos cuantos kilómetros, que nunca viene mal. He descubierto un nuevo sitio donde ponen callos 'pata negra'. Me ha dado el sol en toda la cara. Las setas de la comida no estaban del todo mal...

Otros prefieren andar de paseo.

Así que cuando leas esto seguramente esté roncando como un cenutrio. Me van a disculpar las selecciones de España y Grecia, y los índices de audiencia de Cuatro.

Hasta mañana.

(Foto: El sol se asoma al puerto de Sada. Ya llevaba tres horas dándolo todo).

Yo nunca lo haría, pero...



José Tomás está empeñado en convertirse en leyenda. Yo también creo que busca una buena tarde para morir. Pero lo admiro. Admiro a la gente que está dispuesta a darlo todo por lo que le apasiona. A la gente que cree en algo. A la gente que calla. A los dueños de sus silencios. Y que conste que el tipo en cuestión no me cae bien. Y no por él. Por quienes le rodean. Esa suerte de señoritos, sabinas, delamorenas y demás nuevos gurús que lo han hecho suyo. Igual que José Tomás busca una buena tarde para morir, ellos preparan sus necrológicas para apuntarse otro tanto y seguir viviendo. Lo siento, José Tomás; yo te lo digo ahora porque ese día no voy a tener ganas. ¡Descanse en paz, maestro!
(La foto es de otro maestro: Paco Campos, Efe)

Maldita droga



Si algún día me veis así, os agradecería que me remataseis.

(Imagen tomada esta mañana en la entrada de Penamoa)

I believe I can fly



O dicho en cristiano...
A veces me duele el culo de estarme tan quieto.

Amanecía, y el nuevo sol pintaba de oro las ondas de un mar tranquilo. Chapoteaba un pesquero a un kilometro de la costa cuando, de pronto, rasgó el aire la voz llamando a la Bandada de la Comida y una multitud de mil gaviotas se aglomeró para regatear y luchar por cada pizca de comida. Comenzaba otro día de ajetreos.

Pero alejado y solitario, más allá de barcas y playas, está practicando Juan Salvador Gaviota. A treinta metros de altura, bajó sus pies palmeados, alzó su pico, y se esforzó por mantener en sus alas esa dolorosa y difícil posición requerida para lograr un vuelo pausado. Aminoró su velocidad hasta que el viento no fue mas que un susurro en su cara, hasta que el océano pareció detenerse allá abajo. Entornó los ojos en feroz concentración, contuvo el aliento, forzó aquella torsión un... sólo... centímetro... más... Encrespáronse sus plumas, se atascó y cayó.

Las gaviotas, como es bien sabido, nunca se atascan, nunca se detienen. Detenerse en medio del vuelo es para ellas vergüenza, y es deshonor. Pero Juan Salvador Gaviota, sin avergonzarse, y al extender otra vez sus alas en aquella temblorosa y ardua torsión -parando, parando, y atascándose de nuevo-, no era un pájaro cualquiera. La mayoría de las gaviotas no se molesta en aprender sino las normas de vuelo más elementales: como ir y volver entre playa y comida. Para la mayoría de las gaviotas, no es volar lo que importa, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar. Este modo de pensar, descubrió, no es la manera con que uno se hace popular entre los demás pájaros. Hasta sus padres se desilusionaron al ver a Juan pasarse días enteros, solo, haciendo cientos de planeos a baja altura, experimentando.

Juan Salvador Gaviota
Richard Bach, 1970

Misión cumplida


Cuando leas esto, José Miguel y 'Canijo' ya se habrán marchado. No tienen nada y, sin saberlo, a mí me han dejado mucho.

El momento fue emocionante. Doy gracias por haberlo vivido. Por encima de los 130 euros que tuvo que pagar, de la mujer misteriosa que lo acompañó y que no quiso salir en las fotos, de los malos modos de los empleados y de la gerente de la perrera...

José Miguel no quiso esperar. Sabía muy bien en qué celda estaba su colega y se lanzó a por él. Luego, durante unos minutos y ya fuera del penal canino, ambos se abrazaron, se besaron, jugaron y lloraron.

Ya juntos volvieron a su esquina. Aquello era una fiesta. He visto a gentes de todas clases y condiciones sonreirles y felicitarlos.

Ambos me han hecho depositario de tres cuartillas de cuaderno en las que, a su manera y con toda la subjetividad del mundo, José Miguel explica lo sucedido y os agradece a todos el interés mostrado. Quiero que vosotros también lo tengais.

También me han regalado unas cuantas fotos muy valiosas. Valiosas, porque después de dos semanas con la cara picada de amargura, por fin José Miguel me mostró su sonrisa. Nunca pensé que en esa piel curtida, oculta por melenas y barbas, castigada por los reveses de la vida, se pudiese reflejar tanta felicidad. Para vosotros son.

Me da pena que se vayan. Ya me había acostumbrado a sentarme un rato en su manta y charlar. A la fuerza y aspereza de su mano cuando se despedía y me daba las gracias. Suerte, compañero.

Se van porque tienen miedo. Miedo a que los separen otra vez. Caminan hacia el sur. Yo sé adonde, pero ellos no quieren que lo diga.

No sé si tienen razón o no. Si es justo lo que ha pasado. No sé si me he puesto del lado correcto. Pero esta noche he dormido tranquilo. Como un bebé.

Mil noches más como esta.


Eiquí sómosche así



Este finde toca Chikilicuatre.

Pericles

Contaban que un día iba Pericles andando solo y meditando, pensando en sus males, en lo mal que le iba, en los enemigos que tenía y que le habían arrebatado mucho. Meditaba, y a la vez comía un mendrugo de pan y tiraba alguna miga al suelo.

"¿Habrá algún hombre más desgraciado y pobre que yo?"

Entonces echó una mirada para atrás y vio que otro hombre recogía las migas que había tirado.

Y hablando de violinistas...


Antón y Ana son de un joven que insulta. Y ya viven de lo que más les gusta. La música. Pero están de capa caída. Uno de esos imbéciles que pululan por las calles les desvalijó el coche la semana pasada. Les llevaron un frac (que cuesta una pasta), algo de dinero, un par de discos y otros tantos libros...

Y un maletín lleno de partituras.

Probablemente el imbécil profundo que se llevó todo eso habrá tirado las partituras a la basura. O se habrá calentado su imbécil culo con ellas. Le habrá importado un pijo que en ese maletín negro vaya el trabajo de más de diez años. Que hayan tenido que pedir prestadas otras para seguir tocando y poder vivir. ¡Qué sabrás tú, imbécil, lo que es trabajar para poder vivir!

Me cuentan que a punto estuvieron de dejar sus violines en el coche. Era tarde, casi madrugada, y estaban agotados. Regresaban de Lugo de tocar y al día siguiente, madrugón. De haber sido así, el imbécil se hubiese llevado además dos piezas de varios miles de euros cada una. Pero como imbécil que es, las hubiese vendido por los diez euros que cuesta una papelina, o las hubiese quemado para asar un chorizo criollo.

Así que escúchame bien, imbécil. En el improbable caso de que llegues hasta aquí y leas esto, no me jodas y devuélveles las partituras. Llámalos, imbécil. Te doy su teléfono. 669 268 851. A lo mejor, imbécil, si sabes hacer bien las cosas, hasta te dan una perras de recompensa para que te sigas quemando las venas por ahí.

Imbécil.